miércoles, 5 de noviembre de 2008

Dime, ¿aún hay esperanza para ti?


Mueres un poquito cada mañana, con ese despertador que te roba los sueños y le corta el paso a los suspiros que tratan de colarse en tu habitación. Te mata ese conductor de autobús que no saluda y aquel tren que huye de ti, de ti y de tu ilusión de desviarte de tu aburrido destino para descubrir rincones todavía desconocidos. Te roba un pedacito de corazón cada sonrisa que te ahorras y también la que le regalas a ese alguien que nunca sabrá apreciarla como se merece. Te envenena cada palabra que tragas para no compartirla con el Mundo. Te haces débil con cada día que amanece sin novedades y con cada anochecer desprovisto de emociones. Tu alma pierde su brillo cuando descubres que, el único cambio que se producirá a lo largo de lo que sigues llamando vida, será el de esas malditas cuatro estaciones. Pero es cuando olvidas emocionarte con la magia de un paisaje o con esa canción que tanto te ha hizo llorar en su día, cuando te das cuenta de ello y deja de importante; es entonces, sólo entonces, cuando descubres que estás perdido.


5 comentarios:

Alicia. dijo...

Lo realmente hace la vida, son los recuerdos. Al fin y al cabo vivimos de ellos, y sin ellos estamos perdidos.

Me ha gustado mucho el texto ^^
un beso.

m3r1 dijo...

Pero Eris, tu nunca debes perder esa magia :) ni la perderas...porque forma parte de ti^^


Un peto cel meu :)

Estoicolgado dijo...

bonita imagen ^^

por los conductores antipáticos no te preocupes, ellos serán envenenados con las palabras que no supieron disfrutar de tí.

Una emoción para cada día

textos inspirados... me gustan :)

muás

ALBA dijo...

¿Sabes? Por mala suerte me siento identíficadisima con ese texto, por mala suerte. Pero que le vamos a hacer si la vida no cambia, no hay nafa que me sorprende aún. Y ya no miró ni la hora que mas me da la hora que és si vivo como si no viviera.

unbeso

m3r1 dijo...

¿Quieres saber un secreto?
Pasa a verme^^