sábado, 12 de marzo de 2011

Gone with the wind

Ahora que me encuentro parece que no acabo de situarme. Y no es por lo mucho que añoro Barcelona o lo mucho que puedo echar de más el cierzo. Es por la gente, es por vosotros. Porque ni siquiera aquí, ni siquiera involucrándome en todo esto, doy con personas que se muevan por ideales y valores. Os quedáis impasibles ante todo.

¿Dónde están vuestras ganas de vivir y de comeros el mundo? ¿Tenéis motivaciones? ¿Aspiraciones? ¿Hay algo que os apasione? ¿Hay algo que pueda emocionaros?


¡¿Acaso estáis vacíos?!


Se me encoge el alma, de verdad...

2 comentarios:

Sara Blanco dijo...

LLoro.

Clara dijo...

Dios Eris... Te prometo que he sentido cada palabra de este mini-texto como si fuera mía. Aunque, ¿de qué he de extrañarme? Supongo que el trato que hicimos hace ya un tiempo con las palabras escritas es más que similar en ambos casos. Que nunca ha habido algo que haya salido de ti que no haya sentido en mí al leerlo. Y supongo que al revés también, ¿no?

Y quiero decirte que entiendo a la perfección lo que baila por tus adentros en estos instantes. Que una tiene ilusiones constantes por hacer cosas y sentir; vivir, en definitiva. El hecho de emocionarse con un espectáculo que roza el alma, de hacer clics sin ton ni son con una réflex o el de cantar a pleno pulmón y querer conocer y hablar con personas que te han llegado (ya sean actores o bailarines o qué sé yo) para intentar demostrarles lo feliz que te han hecho, no son aficiones/motivaciones compartidas por todo el mundo. Y a veces te paras a mirar a personas que ni siquiera tienen un estímulo más allá de la rutina y de lo típico; que se conforman con el día a día, sencillo e impasible y que no se preocupan por descubrir algo más, por sentir que si quieren pueden volar.
Pero para saber volar, antes tienes que tener GANAS. Y hay gente que no las tiene. Piensa que es más cómodo salir de fiesta y emborracharse todas las noches y ya está (nótese la ironía). Ésa es la aspiración más grande de muchos, muchísimos: que llegue el fin de semana para esconder su frustración en un vaso. Ya está.
Pero afortunadamente no todos somos así, ¿verdad? Que en el rebaño de ovejas, siempre ha habido alguna que otra negra y que se escapa del grupo ;) Yo me siento en ese grupo y te siento a mi lado, siempre. Aunque haya pasado mucho tiempo desde la última vez que volamos juntas (físicamente hablando)... eso es lo de menos. La cuestión es que siento que sigues ahí. Y que siempre que las fuerzas y las ganas de seguir ilusionándome se me escapen, tú vas a recuperarlas y me las vas a meter en el cuerpo con un fuelle de los de las chimeneas si hace falta. Porque confío en ti y en tus ganas de todo. Siempre lo he hecho (admirarte también).

Así que, ¿sabes qué? ¡QUE LES DEN!
QUE ELLOS SE LO PIERDEN y que tú lo ganas. Lo ganas absolutamente TODO.

SOÑADORA NATA :) (y empedernida)

Sabes que TE QUIERO.